Jorge González regresa a
uno de los temas recurrentes de su obra: cómo el eco de la Argentina del pasado
se escucha en el presente del país y las implicaciones que eso tiene para su
realidad social.
En este caso, y a pesar de
ciertos pasajes desarrollados en Buenos Aires, el escenario es la Patagonia,
territorio de diferentes tribus indias que acabaron extinguiéndose, fueron
extinguidas o fueron confinadas en reservas a consecuencia de campañas, como la
del desierto, destinadas a colonizar la zona. Frente a estas políticas de
exterminio, en el libro se suceden personajes que, interesados en la cultura y
forma de vida de los indios, intentan saber más de ellos inmortalizándolos en
cine, adquiriendo su forma de vida, reconstruyendo árboles genealógicos y
escribiendo ensayos sobre el tema.
Gráficamente, el libro
sigue la estética empleada por González en obras como “Fueye” aunque hay que
destacar la preocupación en esta ocasión por recrear en dibujos el paisaje
patagónico, un recurso que remite por igual a lo cinematográfico que al Martín
Fierro, obra sobre la que Borges diría que tiene algunas de las mejores
descripciones del paisaje de la literatura castellana.
Otro de los alicientes del
libro es la parte escrita por Horacio Altuna, un breve capítulo en el que se
abordan otros temas de la historia argentina, en esta ocasión, la masacre de
Trelew por la cual casi una veintena de guerrilleros de ERP, FAR y Montoneros
encarcelados en la Base de Almirante Zar fueron asesinados a sangre fría y la
telenovela “Rolando Rivas, Taxista”, un hito de la televisión, la cultura
popular y la memoria colectiva del país.
Dear Patagonia. Jorge González
Sins Entido. 288 páginas. Castellano
