
50 años DYC. El éxito de una marca. Fernando Montañés.
124 páginas. Idioma: Español
En un mundo como el del tebeo, liderado en los últimos tiempos por tendencias estéticas vinculadas al manga japonés, sorprende ver cómo en los últimos tiempos hay autores que están bebiendo de fuentes más cercanas, si no geográficas sí culturales, como pueden ser las obras de Alberto Breccia. Ese es el caso de autores como Jorge González autor de Fueye o del que ahora nos ocupa, Andrés G. Leyva, cuyo trazo, narración y temática recuerdan al maestro argentino. Evelyn es, por tanto, una historia gótica de vampiros, construida con sombras, claroscuros y texturas que se lee de un tirón y deja buen recuerdo. Un trabajo que sin ser memorable no desentona en absoluto con el resto de novedades presentes en las librerías y al que se le pueden sacar pocas pegas. La más destacable, el hecho de que el trazo manual de los dibujos y el rotulado por ordenador de los gritos, ruidos y expresiones (no de los bocadillos) no hacen un buen maridaje, algo que últimamente pasa desapercibido a los autores pero que saca de la historia al lector por advertir cierta incongruencia entre ambas estéticas.Además de la historia en sí, el álbum contiene en sus últimas páginas una especie de regalo para el lector. La oportunidad de asomarse a la chistera de G. Leyva y conocer algunos de sus trucos a la hora de desarrollar Evelyn. Anotaciones, story boards, bocetos de los personajes y hasta una pequeña escultura de uno de ellos. Pistas que nos cuentan algo más sobre este autor, por ejemplo, que tiene personalidad artística suficiente como para desarrollar con éxito un estilo propio sin manierismos y en territorios no explorados por otros dibujantes.
A todos nos gusta que nos regalen cosas cuando acudimos a un establecimiento, incluso si se trata del calendario de varillas de bambú que dan a la salida de los restaurantes chinos. De hecho, en alguna ocasión hasta estaríamos dispuestos a comprar dicho calendario para llevarnos un recuerdo de nuestra última visita o de cómo nos sentó el cerdo agridulce siempre que estuviera un poco mejor diseñado de lo que está. Pues bien, para los dueños de restaurantes chinos, de comercios en general y de los diseñadores que trabajan para ellos, la editorial PIE Books ha publicado Premium Novelties. Un libro en el que se recogen multitud de ejemplos de regalos promocionales o de productos de merchandising vinculados a una marca que pueden ser comercializados por ésta para incrementar de forma extra los ingresos del negocio. Corbatas, bolsas de tela con el logotipo y otros motivos decorativos relacionados con la compañía, cajas de cerillas, mascotas de peluche o resina, camisetas, chapas, cds y, claro está, calendarios, son algunos de las ideas que se pueden encontrar en este libro, aunque hemos de advertir que la alta calidad de los productos que se muestran está estrechamente relacionada con la calidad la imagen corporativa de la empresa, o lo que es lo mismo, antes de abordar el regalo promocional o el merchandising de una compañía tal vez haya que adecentarle primero su imagen y logotipo.
Decidir cuál será el color corporativo de una marca no es un hecho baladí para un diseñador. Dado que acompañará a la marca en todas sus comunicaciones, entre otras muchas cosas hay que conseguir que sea notorio y reconocible pero sin que se parezca al de marcas rivales ni resulte estridente o desagradable a los destinatarios. Tampoco hay que olvidar que, salvo que se pretenda otra cosa, deberá poderse reproducir con técnicas de impresión estándar para no aumentar los costes de producción y, ya que estamos metidos en harina, habrá que tener en cuenta las connotaciones o efectos psicológicos que los colores tienen sobre el cerebro humano. En definitiva, muchas variables con demasiadas implicaciones como para improvisar sobre ello. Por eso es interesante echarle un ojo a este Branding by color donde se recogen cien ejemplos en los que otras tantas marcas muestran cómo han utilizado, con éxito, el color en su imagen y sus comunicaciones. A diferencia de lo que sucede con otros libros de la editorial PIE, en esta ocasión el criterio de ordenación de los trabajos no responde a, por ejemplo, la actividad a realizar. En Branding by color se suceden empresas de los sectores empresariales más dispares. Desde la gastronomía a las finanzas, desde el deporte a la telefonía móvil, desde unas líneas aéreas a una marca de automóviles. El criterio de selección ha sido, como no podía ser de otra manera, el de las gamas de colores (Azul-morado, verde, rojo-rosa, naranja-amarillo-marrón, blanco y negro, dorado-plateado y diferentes combinaciones de color), o que hace del libro una útil guía para acabar con los prejuicios sobre los colores, sacarles el máximo partido y conseguir con, por ejemplo, una simple combinación de dos tonalidades, un resultado cromático complejo que resulte impactante y funcione de cara a la marca y el cliente final.
Parecería imposible reunir más de un centenar de magníficos ejemplos de diseño gráfico aplicado al sector de la alimentación procedentes de todo el mundo de no ser porque, hace unos años, los responsables de la editorial PIE Books ya lo consiguieron en su título Food shop graphics. No contentos con ello, han decidido repetir la hazaña editando New food shop graphics, un volumen que, si bien aborda la misma temática, pone a disposición del lector un nuevo centenar de trabajos en los que el diseño gráfico aborda el mundo de la hostelería. Envoltorios, bolsas, cajas, menús, interiorismo para restaurantes, bares y tiendas de delicatessen, logotipos y desarrollo de imágenes corporativas en cuberterías, vajillas, posavasos o servilletas, cajas de cerillas, flyers, obsequios para fidelizar clientes… todo tiene cabida en este libro en el que, junto a cada uno de los trabajos, se acompañan los datos de los diseñadores y la dirección del establecimiento en cuestión. Un gran título que hará las delicias de los profesionales del diseño, no sólo porque permite estar al día de lo que se hace a nivel mundial en el campo de la hosteleria sino porque proporciona ideas tanto en el aspecto gráfico como en el industrial pues, a la vista de los ejemplos recogidos en New food shop graphics, el mundo de la alimentación es un campo en el que ambas disciplinas están obligadas, más que nunca, a trabajar en equipo.
A pesar de las muchas diferencias, tanto históricas como artísticas y culturales, de personajes como Andy Warhol, Cindy Sherman, Richard Serra, Joseph Beuys, Man ray, Bruce Nauman, László Molí-Nagy, Gordon Matta-Clark, Fernand Léger, Ken Jacobs, Max Ernst, Marcel Duchamp o Salvador Dalí, lo cierto es que entre todos ellos se puede establecer un nexo común, concretamente el de haberse adentrado en un momento u otro de sus carreras en el mundo del cinematógrafo. Bien sea para experimentar con la potencia de ese nuevo lenguaje artístico, como puede ser el caso de Duchamp o Dalí; bien para documentar sus performances como en el caso de Joseph Beuys; bien para hacer que su producción pictórica aumentase de valor como en el caso de Warhol, lo cierto es que gracias a estos autores el cine se olvidó por un momento de su dimensión puramente comercial para desplegar sus posibilidades artísticas y adentrarse en el campo de la experimentación tanto en lo visual y estético, como en lo narrativo y técnico. Carlos Tejeda ha seguido la pista de estos (y otros muchos) artistas, de sus obras y ha confeccionado en Arte en fotogramas todo un tratado sobre la materia. Un ensayo que aborda en sus más de cuatrocientas páginas las relaciones entre el arte pictórico, el cinetismo y la cinematografía, los mecanismos ilusorios de movimiento, los primeros ingenios para producir la sensación de imágenes en movimiento como la cronofotografía, el uso artístico que los diferentes –ismos dieron al cinematógrafo, la aparición en los años sesenta del siglo XX de las segundas vanguardias, el pintor como personaje de película y el celuloide como soporte pictórico.Ilustrado con abundantes fotografías que sirven de ejemplo de lo expuesto en el texto, el libro se completa con una interesante bibliografía y unos perfiles biográficos de los protagonistas que permiten al lector ubicar al personaje en su contexto histórico, artístico y cultural y le proporcionan información sobre su filmografía, libros sobre el personaje y otros datos relacionados como su página web en caso de que la tenga.
La presentación al cliente es una de las fases críticas del proceso creativo. Una explicación caótica, un story board mal planificado o un logotipo bocetado de manera poco clara pueden mandar al traste una magnífica idea. Por esa razón resulta muy interesante conocer de qué manera presentan los diseñadores de diferentes partes del mundo sus trabajos y ver la evolución de los mismos hasta convertirse en un cartel, un libro, un spot, una imagen corporativa o una serie de personajes pensados para arrasar en el campo del merchandising. Graphics for visual presentations de la editorial japonesa PIE Books nos da la oportunidad de adentrarnos en los secretos de una buena presentación a través de más de un centenar de ejemplos procedentes de estudios de todo el mundo (aunque, por motivos lógicos, predominan los japoneses). Unos ejemplos que se presentan con todo detalle, con explicaciones referentes a cómo surgió el encargo y con una ficha técnica sobre las personas involucradas en su desarrollo. Una buena oportunidad para, además de mejorar como diseñadores, ponerse al día sobre las nuevas propuestas visuales y profesionales que destacan en el diseño actual.
Fotomontaje. Jacob Bañuelos Capistrán. Cátedra.
376 páginas. Idioma:Español.